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Becas y Apadrinamientos

 

BECAS PARA ESTUDIANTES DE FORMACIÓN PROFESIONAL Y UNIVERSITARIOS

Desde su fundación, nuestra asociación se ha fijado -como objetivo prioritario- ayudar económicamente, a través de un programa de becas personales, a jóvenes de familias humildes que desean estudiar y tienen capacidad para ello.
Somos conscientes de que, para un joven en situación precaria, es de vital importancia saber que va a poder contar con esta ayuda durante toda su formación profesional o su carrera universitaria. Por ese motivo, y teniendo en cuenta que los recursos de la asociación son limitados y pueden variar de un año a otro, hemos ideado un sistema de "contrato moral" entre padrino y apadrinado.
En este "contrato", le pedimos al socio patrocinador (padrino) que se comprometa a aportar su contribución económica hasta que el estudiante culmine sus estudios con la obtención del correspondiente título académico o universitario. A cambio, el estudiante apadrinado se compromete a esforzarse al máximo en sus estudios para no repetir curso (o sólo en casos excepcionales).
Al contrario de lo que ocurre en muchos programas de apadrinamientos, queremos añadir una dimensión humana a este "contrato" alentando y favoreciendo la comunicación entre padrino y apadrinado para que se establezca una verdadera relación personal entre los dos.

APADRINAMIENTOS

Por otra parte, promocionamos el proyecto de apadrinamientos desarrollado por [APUFRAM->http://www.apufram.eu/spip.php?rubr...], nuestro socio local en Honduras, para los niños y niñas -huérfanos o de familias humildes- que están acogidos en sus centros y que reciben una enseñanza gratuita y de calidad en sus escuelas e institutos.

DE PADRINOS Y AHIJADOS

Según el diccionario de la Lengua Española, en su primera acepción, apadrinar es "acompañar o asistir como padrino a alguien" y , por tanto, padrino sería, según esta definición y siguiendo, además, la que nos da María Moliner en su diccionario del Uso del Español, "una persona que protege a otra y le ayuda a desenvolverse en la vida".
Acompaña, protege y ayuda pero, además, en muchos casos suple o toma el papel de padre biológico. En el concepto clásico seria el "mentor", el tutor, que tan de moda se puso entre las clases elevadas en la modernidad y que toma su nombre del esclavo y hombre de confianza de Ulises y bajo cuya custodia dejó a su hijo Telémaco cuando partió para la guerra de Troya. En el concepto católico el padrino, los padrinos, serian los encargados de educar al recién bautizado en el seno de la religión católica, en el caso de que los padres faltasen. En todas las confesiones político-religiosas de las llamadas sociedades civilizadas nos vamos a encontrar con esta figura bajo distintos nombres. Figura que también están en las otras sociedades que consideramos menos civilizadas o nada civilizadas. Concepto que creo que habría que modificar pues el grado de civilización o incivilización, de una sociedad respeto a otra, no deja de ser una apreciación totalmente subjetiva.
Pero volvamos al principio del párrafo anterior: acompaña, protege y ayuda. Una triple responsabilidad que llega mucho más lejos de lo que sería una mera aportación económica a modo de las recolectas que se hacen en esos "fiestorros" a beneficio de... en las que las señoras se compiten para lucir el traje mejor diseñado y los caballeros lucen orgullosos sus coches deportivos. Eso sí, en un entorno lleno de glamur e hipocresía. Fiestas calla conciencias para mostrar lo buenos somos y decir qué bien lo hemos pasado.
Acompañar significa estar al lado del apadrinado o ahijado -me gusta más esta palabra- en el camino que empieza, sea este en una edad muy temprana o en otra menos temprana. Acompañar significa estar al lado pero dejando la libertad suficiente para que el ahijado vaya adquiriendo y haciendo su propia experiencia. Acompañar significa escuchar, no sólo oír, con la mente abierta a opiniones que no estén de acuerdo con las nuestras y saber rebatirlas o admitirlas cuando se demuestran que son acertadas. Acompañar significa estar, a pesar de la distancia que pudiera existir, en cualquier momento y hora. Pero, a su vez, este acompañar tiene que tener una corriente bidireccional en donde padrino y apadrinado o ahijado, con sus diferencias de edad, cultura, experiencia, etc. tengan una confianza mutua basada en el respeto, en el cariño, en la honestidad, en la verdad. Habrá momentos, y es bueno que los haya, en que se pongan de manifiesto discrepancias, sobre cosas aparentemente sin importancia o sobre temas verdaderamente trascendentes. Esto puede suceder y es bueno que suceda; de la discusión, cuando se hace con respeto, cuando se hace de una manera educada, suele aflorar conceptos que creíamos no tener o que teníamos olvidados. Puede que tengamos que modificar alguna pauta de nuestra conducta que hasta ese momento teníamos como inamovible, pero no es malo rectificar. Deliberar no es fácil, pero es beneficioso y el cambiar de opinión no nos hace más pequeños sino, todo lo contrario, más grandes.
Proteger significa estar vigilante ante los peligros que, en ese andar que decíamos antes, pueden presentarse en el camino; es advertirlos y señalarlos pero no, como lo entienden algunos, adelantarse a ellos e ir eliminándolos. El devenir de la vida , desde que nacemos hasta que regresamos otra vez al Cosmos, al cielo de las Religiones del Libro o al de la confesión religiosa que tengamos, está lleno de rosas y espinas y cada uno de nosotros tendrá que ir descubriéndolas. Tendrá que ir aprendiendo a salvar los obstáculos que encuentra. Tendrá que ir haciendo y adquiriendo su experiencia. El padrino podrá aconsejar, podrá hacer una indicación, podrá hacer que su ahijado reflexione sobre qué dirección tomar o qué aptitud será la más correcta pero no podrá, no deberá, hacerlo por él. Su experiencia le sirve para dar un consejo, que podrá ser acertado o no, pero no podrá tomar la decisión de su ahijado. Cada uno tiene que hacer y elaborar su propia experiencia.
Ayudar es lo más fácil y más difícil de las tres características que hemos dicho que definen al padrino. Si por ayudar se entiende hacer una aportación económica, entonces todo se reduce a un simple trámite burocrático: se da una orden al banco que transfiera una determinada cantidad a una cuenta determinada y se termina el problema. Ahora bien, si por ayudar se entiende preocuparse por la persona a la que va destinada la ayuda, por su bienestar físico e intelectual, por su entorno familiar o las amistadas que frecuenta, por sus gustos, por sus necesidades afectivas... Amigos míos, entonces la cosa se complica y mucho. La ayuda puede ser tan sutil como una leve caricia, una palabra de aliento, o tan compleja como "acompañar" en un momento difícil por una enfermedad, la pérdida de un ser querido o el no haber aprobado un curso. La ayuda menos importante, aunque no hay que despreciarla, es la monetaria; la verdadera ayuda, la que "ayuda de verdad" en aquellos momentos en que todo nos parece negro, en que la soledad nos pesa como una losa, es aquella que sin pedirla nos la encontramos, la que se nos ofrece sin reclamar nada a cambio. La verdadera ayuda, la que nos llega a lo más profundo de nuestro corazón, es la que le hace a uno sentirse querido; es el afecto que, a pesar de la distancia y, a menudo, sin conocerse personalmente, se establece entre un padrino y su ahijado; es saber, sin mediar palabras, que alguien está ahí para lo bueno y para lo malo. El sentir esa corriente de afecto basada en una amistad verdeara que durará más allá de todos los tiempos.
Por eso ese flujo entre los dos tiene que ser continuo, tiene que ser constante, no se puede relajar. Todos somos conscientes de las dificultades que muchos tenemos para escribir, de que no siempre hay un ordenador a nuestra disposición, de que hay que hacer colas en los ciber, pero no se trata de escribir una novela, sino de manifestar su presencia aunque sólo sea con unos “¡buenos días!”, un “¿cómo estás?” o un “¡que pases un buen día!”.
Para todos, ahijados y padrinos de Pequeños Príncipes, mi más profundo y sincero respeto.

Antonio Tortosa Sánchez, en Baza a 6/03/2011

 

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